
Fairbairn estaba convencido de que
los niños necesitan sentirse amados como individuos por derecho propio y sentir
que el amor que ofrecen es bien recibido y valorado por otros. Previó un
proceso de desarrollo gradual que comienza con la relación infantil,
dependiente de la madre, y que poco a poco evoluciona para convertirse en la
capacidad de mutualidad adulta, relaciones basadas en el intercambio. El niño
tiene que renunciar a los apegos infantiles y a la dependencia de los padres
para lograr la dependencia mutua.
A veces es demasiado grande la
ansiedad por la alteración de la relación existente con los padres y la
psicopatología entra en el cuadro. Fairbairn declaró que “el conflicto medular
de toda la psicopatología está entre el apremio de desarrollo hacia la
dependencia madura y relaciones más enriquecedoras, y la renuencia regresiva a
abandonar la dependencia infantil de objetos indiferenciados (tanto internos
como externos) por temor a perder el contacto de cualquier tipo”.
Así cada uno de nosotros necesita
desesperadamente las relaciones con otra persona. Si la única forma de
relacionarse con otro es aceptar un rol que produce dolor o malestar, la
persona lo aceptará porque incluso la relación en apariencia dolorosa es mejor
que perder el contacto con otros por completo.
· Esclareció las primitivas relaciones
objetales, anteriores a las que Melanie Klein describió bajo la denominación de
“posición depresiva” en sus trabajos sobre el síndrome maniaco-depresivo y el
duelo.
· Presentó un detallado estudio sobre los
mecanismos de defensa esquizoides, sobre todo la escisión.
· Se aparto de manera radical de la
orientación kleiniana cuya influencia había recibido: objetó el predominio que
Melanie Klein había atribuido al instinto de muerte a los instintos en general
en el establecimiento de las relaciones objetales. Consideró que el principal
objetivo del incipiente aparato psíquico es el establecimiento de vínculos con
otros seres humanos, originalmente con la figura materna. En su opinión el yo
procura ante todo encontrar objetos y no gratificar instintos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario